Desde que en 1971, Ray Tomlinson, ingeniero informático de ARPANET, enviase el primer mensaje de correo electrónico, hasta la actualidad, los mensajes de correo electrónico se han convertido en una herramienta habitual. Actualmente, su uso abarca a todo tipo de actividad económica o administrativa, permitiendo que la comunicación supere cualquier frontera geográfica o política.
El análisis pericial de correos electrónicos permite determinar la autenticidad, integridad y origen de la procedencia del mensaje intercambiado. Eventualmente, este análisis también puede extenderse a sus archivos adjuntos. Mediante técnicas de ingeniería informática forense, el perito informático colegiado examina, entre otros, las cabeceras técnicas, las trazas del servidor y las propiedades de los ficheros adjuntos para identificar remitentes reales, inconsistencias, manipulaciones o falsificaciones y a lo largo de la trazabilidad que presenta el mensaje.
En Peritajes Gámez nos aseguramos de que el correo electrónico analizado pueda presentarse como prueba válida en un procedimiento judicial, al certificar que no ha sido alterado y que cumple los principios de autenticidad, integridad y cadena de custodia. Esta labor es fundamental en casos de suplantación de identidad, amenazas, difamaciones, incumplimientos contractuales o fraudes cometidos por medios electrónicos.

